|
|
ARTE-EEUU La vida y obra de Frida Kahlo y Diego Rivera sirven de promoción del arte mexicano en Los Ángeles |
|
|
EEUU-INMIGRACION Un tribunal de apelaciones fija para noviembre la audiencia sobre la ley de inmigración |
Washington, 8 mar (EFE).- El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, expresó hoy a su colega de EEUU, Barack Obama, la necesidad de renovar el Estatuto de Protección Temporal (TPS) para los cerca de 250.000 salvadoreños que lo disfrutan.
"El presidente ha dado instrucciones a sus funcionarios para que lo estudien", declaró Funes, quien reveló también que Francisco Schultz, hasta ahora encargado de negocios, será el nuevo embajador de su país en Washington.
Insistió en que además de la renovación del TPS él es partidario de una visión "más integral" de la inmigración.
No obstante, Funes, tras su encuentro hoy en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, no quiso pronunciarse acerca de si la Administración de Obama acabará respondiendo favorablemente.
"Es algo que el presidente debe estudiar", reiteró el líder salvadoreño, el primer mandatario centroamericano al que recibe Obama en la Casa Blanca desde su llegada al poder hace catorce meses.
La diáspora salvadoreña es de aproximadamente tres millones y, según el Centro Hispano Pew, hay alrededor de 1,5 millones de salvadoreños en Estados Unidos, por lo que conforman el cuarto grupo más grande de la comunidad hispana.
Las remesas que envían los salvadoreños desde EEUU son una de las principales fuentes de divisas en el país, al conformar hasta un 18 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de El Salvador en los últimos años.
Funes afirmó que su país debe atajar una mejor política migratoria mediante la mejora de las oportunidades a sus jóvenes.
"En la medida en la que generemos esas oportunidades en nuestros países se reducirá el flujo migratorio", sostuvo Funes, que insistió también en la necesidad, para ello, de mejorar el "tejido productivo de la nación".
En este sentido, indicó su apoyo a un aumento de los impuestos para proporcionar financiación contra la marginación y para apoyar a los pequeños empresarios.
De este modo, aseguró, podrá atajarse no sólo la salida de los salvadoreños al exterior sino también luchar contra las causas que crean problemas como el narcotráfico y las pandillas (maras).
Por su parte, el presidente Barack Obama expresó hoy su compromiso a su colega salvadoreño, Mauricio Funes, para la colaboración entre sus dos países en cuestiones de comercio y de seguridad.
En una reunión de cerca de una hora en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense reiteró su compromiso con una relación basada "en los intereses y el respeto mutuo" con El Salvador y América Latina.
Obama destacó la mejora en la situación de la seguridad en El Salvador, aunque afirmó que "aún hay preocupaciones" en torno al narcotráfico y las pandillas y aseguró que su país ayudará a atajar no sólo los "síntomas", sino las "causas".
Destacó también la cooperación comercial entre los dos países y resaltó que si El Salvador recibe la mitad de sus importaciones de EEUU, Estados Unidos acoge un tercio de las ventas del país centroamericano al exterior.
Señaló, entre otras posibilidades de cooperación, los biocombustibles y recordó la existencia de un proyecto en este sentido entre estos dos países y Brasil.
Funes, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), asumió el poder el 1 de junio de 2009 tras vencer en las urnas en marzo de ese año a su único rival, Rodrigo Ávila, de la conservadora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que gobernó el país centroamericano desde 1989.
El Salvador es uno de los receptores de ayuda dentro de la Iniciativa Mérida, un plan de seguridad regional puesto en marcha en 2007 y que, dotado de 1.400 millones de dólares para un plazo de tres años, busca ayudar a México y Centroamérica a combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Mañana Funes visitará el Congreso y se reunirá con el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y otros legisladores.
La embajada informó de que por la noche Funes hará "una amplia presentación ante la comunidad salvadoreña" en la escuela secundaria Bell Multicultural de Washington.
El presidente de El Salvador concluirá mañana su gira en Washington con una rueda de prensa en el Club Nacional de Prensa.
Washington, 8 mar (EFE).- El encuentro entre el presidente de EEUU, Barack Obama, y su homólogo salvadoreño, Mauricio Funes, es otro ejemplo del "cambio histórico" en la estrategia de acercamiento que busca Washington en América Latina, en particular con líderes de izquierda, aseguraron hoy expertos consultados por Efe.
Se trata del primer encuentro de Obama con Funes en la Casa Blanca, aunque ambos se vieron durante la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago el año pasado cuando Funes aún era presidente electo.
No es la primera vez que Obama recibe a un gobernante de izquierda pues ya lo hizo el año pasado con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y con la saliente presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
Aunque el encuentro en sí no generó noticias, los expertos destacan el significado "histórico" de que un mandatario de EEUU reciba en la Casa Blanca a un líder de la ex guerrilla salvadoreña, a la que Washington trató de derrotar en la década de 1980 mediante ayudas de casi 6.000 millones de dólares al Gobierno salvadoreño de entonces.
Durante el encuentro de casi una hora, Obama y Funes no respondieron a preguntas de la prensa pero el mandatario estadounidense expresó su deseo de estrechar la cooperación bilateral, en asuntos como la seguridad y el comercio, en base al "interés y respeto mutuos".
Funes, por su parte, elogió la "nueva visión" de Obama para tratar con los países de la región y reiteró su compromiso de forjar una "alianza estratégica" con EEUU para combatir retos comunes como el narcotráfico y el crimen organizado.
"Estados Unidos necesita ser, o esperamos que sea, un socio estratégico para nuestro país... como bien ha dicho el presidente Obama, no un socio más grande o pequeño, sino un socio eficaz y en igualdad de condiciones", dijo Funes, un ex periodista de profesión.
Al menos en público, Obama no hizo declaraciones sobre si su Gobierno extenderá o no el Estatus de Protección Temporal (TPS) que concedió a unos 250.000 salvadoreños indocumentados en Estados Unidos tras dos terremotos en 2002.
El TPS vence en septiembre próximo y permite a sus beneficiarios vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos. Ese beneficio es de suma importancia para El Salvador, si se toma en cuenta que los salvadoreños envían alrededor de 3.000 millones de dólares en remesas anuales a su país y conforman una fuente importante de divisas.
Tanto Obama como Funes se presentaron como agentes de cambio en sus respectivas contiendas presidenciales y los une, según expertos consultados hoy por Efe, una visión del mundo pragmática y moderada.
Funes, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), asumió el poder en junio de 2009 tras vencer en las urnas en marzo de ese año a su único rival, Rodrigo Ávila, de la conservadora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), que gobernó el país centroamericano desde 1989.
Funes fue invitado a hospedarse en Blair House, un honor que el presidente de EEUU reserva a sus visitas más destacadas y, según indicó la embajada de El Salvador en Washington, "esta deferencia pone de manifiesto el buen momento que atraviesan las relaciones entre ambos países".
"La Administración Obama busca un mejor acercamiento con la izquierda y aunque creo que aún no tiene claro exactamente cómo hacerlo, éste es un paso muy importante en esa dirección", dijo Geoff Thale, analista de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA).
"La Administración del presidente (George W.) Bush tenía la tendencia a entender a la izquierda latinoamericana en términos de blanco y negro, y ahora vemos un cambio significativo con el acercamiento de Obama a los ex rebeldes salvadoreños", agregó Thale.
Michael Shifter, analista del independiente Diálogo Interamericano, afirmó que "no sorprende" el interés de Obama en acercarse a Funes porque éste mantiene una política que, aunque de tendencia izquierdista, "combina la moderación y el pragmatismo".
"Eso puede ayudar a reducir la polarización en la región y puede ofrecer un modelo viable de gobernar", agregó.
Según Shifter, el mandatario salvadoreño "ha demostrado una destreza política al buscar un corte centrista y ha resistido con éxito las presiones de la izquierda y la derecha".
Existen, por lo demás, paralelos sobre los retos que Obama y Funes afrontan en sus políticas internas, ya que ambos intentan acercar posiciones entre sus respectivas bases y los grupos de corte conservador que intentan por todos los medios frenar la aprobación de sus máximas prioridades legislativas.
|
|
ARTE-EEUU La vida y obra de Frida Kahlo y Diego Rivera sirven de promoción del arte mexicano en Los Ángeles |
|
|
EEUU-INMIGRACION Un tribunal de apelaciones fija para noviembre la audiencia sobre la ley de inmigración |