Chicago, 30 jul (EFE).- Las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) han incluido la "intimidación cibernética" entre los actos de mal comportamiento que son castigados con duras penas por el Código de Conducta de los Estudiantes.
Según el nuevo código revisado por la Junta de Educación de Chicago y divulgado hoy, queda explícitamente prohibido utilizar teléfonos celulares o computadoras escolares para acceder a redes sociales como MySpace, Bebo o Facebook y dejar mensajes ofensivos o transmitir imágenes alteradas digitalmente.
Asimismo, se prohíben los correos electrónicos con imágenes consideradas pornográficas o incitar a la violencia mediante mensajes de texto.
Los responsables pueden ser suspendidos hasta 10 días o expulsados de la escuela, y el caso denunciado automáticamente a la policía.
En el capítulo sobre "Comportamientos intimidantes u hostigantes" se incluyen actos repetidos de comportamiento intencional que ocurren para dañar intencionalmente a otros a través de acoso verbal o no verbal, agresiones físicas o métodos más sutiles de coerción.
Dicho comportamiento, agrega, puede incluir pero no está limitado a la manipulación, bromas, amenazas, golpes, robo, destrucción de propiedad privada, envío de correos electrónicos amenazadores/abusivos o la intimidación cibernética.
Según informó CPS, las nuevas reglas se aplicarán a los 400.000 alumnos de las escuelas públicas de la ciudad y fueron aprobadas ante la tendencia creciente de un tipo de intimidación que afectaría a 4 de cada 10 niños que se conectan a internet.
El nuevo código, que entrará en vigor el 16 de septiembre de 2010, considera a la intimidación cibernética una ofensa tan grave como el robo, la agresión agravada, la actividad pandillera o el uso de drogas.
Según CPS, distritos escolares de Estados Unidos han incrementado las regulaciones para controlar el uso de internet de los estudiantes, sin violar los derechos consagrados en la Primera Enmienda de la Constitución.
La portavoz del CPS, Monique Bond, dijo que en Chicago existía una "zona gris" con mucha confusión sobre la forma de actuar de las escuelas en este tipo de intimidación.
"Era necesario establecer límites claros para evitar hechos que pueden conducir a actos violentos dentro de la escuela", agregó.
CPS es el tercer distrito escolar en tamaño en los Estados Unidos, después de Los Ángeles y Nueva York, y tiene un 40 por ciento de alumnos hispanos.